Crisis en AFA: renunció un veedor clave y el Gobierno reconfigura el control sobre los balances
La fiscalización sobre la Asociación del Fútbol Argentino sufrió un fuerte golpe en las últimas horas. La renuncia de uno de los veedores designados por el Gobierno nacional obliga a redefinir el esquema de control sobre los números del fútbol argentino, en medio de un contexto cargado de tensiones políticas y sospechas sobre la transparencia institucional.
❗ Renuncia antes de asumir
El abogado Agustín Ortiz de Marco decidió dar un paso al costado incluso antes de iniciar formalmente sus funciones. Según trascendió, su salida responde a motivos personales y profesionales, aunque se da en un momento especialmente sensible para la supervisión de la AFA.
Su rol era central dentro del equipo de veedores impulsado por el Ministerio de Justicia, lo que deja incompleto el esquema que debía auditar la situación económica de la entidad madre del fútbol argentino.
🧾 Qué iba a controlar
La veeduría tenía un objetivo claro: poner bajo la lupa el funcionamiento financiero de la AFA durante un período de 180 días. Entre las tareas asignadas se destacaban:
Revisión de balances contables
Análisis de contratos comerciales
Seguimiento del flujo de ingresos y egresos
El otro integrante del equipo, el contador Rubén Miguel Pappacena, continúa en funciones, aunque ahora sin el respaldo jurídico que completaba el esquema original.
⚠️ Impacto inmediato
La salida de Ortiz de Marco genera un efecto directo en tres frentes clave:
🔹 Auditoría en pausa
El Gobierno deberá designar un reemplazante, lo que retrasa una supervisión que ya venía demorada.
🔹 Más dudas sobre los números
La AFA sigue bajo cuestionamiento por la claridad de sus balances y el manejo de fondos millonarios.
🔹 Tensión política en aumento
El control estatal sobre el fútbol se da en medio de un conflicto con la conducción encabezada por Claudio Tapia, lo que agrega un condimento político a la situación.
🏛️ El trasfondo del conflicto
La intervención a través de veedores fue impulsada por la Inspección General de Justicia, con el objetivo de auditar distintas operaciones económicas y garantizar mayor transparencia en la gestión.
Desde el entorno oficial sostienen que la medida busca ordenar el funcionamiento institucional, mientras que desde el fútbol interpretan la decisión como un avance sobre la autonomía de la AFA.
🔍 Qué puede pasar ahora
Con este escenario abierto:
El Gobierno deberá nombrar un nuevo veedor jurídico
Podría reformularse el alcance de la auditoría
Se mantiene la incertidumbre sobre el control real de los balances
La renuncia no solo retrasa los tiempos, sino que expone la fragilidad del esquema de fiscalización en un momento donde la transparencia del fútbol argentino vuelve a estar en el centro de la escena.
