Domingo Allegue, ex árbitro e instructor nacional de árbitros de la provincia de San Juan, puso el foco en la jugada más discutida del Superclásico
Domingo Allegue, ex árbitro e instructor nacional de árbitros de la provincia de San Juan, puso el foco en la jugada más discutida del Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, aportando una mirada técnica sobre la decisión arbitral y el contexto actual del arbitraje.
Según explicó, este tipo de acciones “de límite” son cada vez más frecuentes en partidos de alta intensidad, donde la velocidad de juego y el contacto físico obligan a los árbitros a tomar decisiones en fracciones de segundo. Allegue remarcó que, en la jugada puntual, es clave analizar tres factores: la intención del jugador, la intensidad del contacto y la ubicación dentro del campo, elementos que hoy son determinantes en la interpretación reglamentaria.
El ex juez también hizo hincapié en el rol del VAR, herramienta que —según indicó— no elimina la polémica, pero sí reduce el margen de error en acciones claras. “El VAR está para corregir errores manifiestos, no para reinterpretar todas las jugadas”, sostuvo, marcando una de las principales discusiones actuales en el arbitraje moderno.
En cuanto a la evolución del arbitraje, Allegue señaló que existe un cambio de paradigma en la forma de juzgar las acciones dudosas. “Hoy se prioriza la continuidad del juego y se busca intervenir lo menos posible, siempre que no haya una infracción evidente”, explicó. Esta tendencia, alineada con directivas internacionales, apunta a darle mayor fluidez al fútbol y evitar interrupciones constantes.
Además, destacó que la preparación de los árbitros ha avanzado significativamente, tanto en lo físico como en lo teórico. Sin embargo, advirtió que la exposición mediática y la presión de los jugadores, cuerpos técnicos y el público generan un entorno cada vez más exigente.
Finalmente, Allegue dejó una reflexión dirigida a los árbitros en formación: insistió en la importancia del posicionamiento, la lectura anticipada de las jugadas y la personalidad para sostener decisiones en escenarios complejos. “El arbitraje no es solo aplicar el reglamento, sino interpretar el juego con criterio”, concluyó.
