El fútbol volvió a mostrar su costado más cruel. El Mallorca dirigido por el argentino Martín Demichelis cumplió con su obligación en la última jornada de LaLiga al golear por 3 a 0 al Real Oviedo, pero los resultados que necesitaba en otros estadios no se dieron y terminó consumando el descenso a la Segunda División española.
El conjunto bermellón llegaba a la fecha 38 con la necesidad de ganar y esperar una combinación favorable de resultados para mantenerse en la máxima categoría. En el estadio Son Moix hizo su parte y alimentó la ilusión durante gran parte de la jornada, pero la definición terminó siendo desfavorable.
El primer gol del partido llegó sobre el cierre del primer tiempo a través de Pablo Torre, luego de una asistencia de Pablo Maffeo. En el complemento, el equipo local aumentó la ventaja gracias a Manu Morlanes y, en los minutos finales, Vedat Muriqi selló el contundente 3-0 que hizo estallar a los hinchas presentes.
Sin embargo, la alegría duró poco. La combinación de resultados en otros partidos terminó condenando al equipo español. Mallorca cerró la temporada con 42 puntos, pero quedó perjudicado por los criterios de desempate y perdió la categoría.
La última fecha dejó una definición cargada de dramatismo y confirmó a Mallorca, Girona y Real Oviedo como los equipos que jugarán la próxima temporada en Segunda División. Para Demichelis, exentrenador de River, el cierre significó un duro golpe en su primera experiencia reciente en el fútbol español.