Portugal remontó ante Croacia con un gol sobre la hora y se metió en los octavos del Mundial 2026
Portugal sufrió hasta el último instante, pero terminó celebrando una clasificación épica. El seleccionado dirigido por Roberto Martínez derrotó 2-1 a Croacia con un gol agónico de Gonçalo Ramos en el tiempo de descuento y avanzó a los octavos de final del Mundial 2026, donde protagonizará un atractivo clásico ibérico frente a España.
El encuentro, disputado en Toronto, comenzó con un trámite equilibrado y de alta intensidad. Ambos equipos buscaron el arco rival desde el inicio, aunque la primera mitad estuvo marcada por la falta de precisión en los metros finales y por las intervenciones del VAR, que anuló dos conquistas por posición adelantada.
En el complemento llegaron las emociones. A los 53 minutos, Ivan Perisic abrió el marcador para Croacia tras una rápida combinación ofensiva que sorprendió a la defensa portuguesa. El conjunto balcánico parecía encaminarse hacia la clasificación, pero Portugal reaccionó con el liderazgo de su capitán.
A los 68 minutos, Cristiano Ronaldo transformó en gol un penal sancionado por una infracción dentro del área y estableció el empate. El delantero, que disputó un nuevo encuentro mundialista con la camiseta portuguesa, volvió a responder en un momento determinante para mantener con vida a su selección.
Con el empate, el partido ganó en dramatismo. Portugal fue en busca del triunfo, mientras Croacia intentó aprovechar los espacios de contragolpe. En ese contexto, un nuevo gol fue invalidado por fuera de juego, elevando a tres la cantidad de tantos anulados durante el encuentro.
Cuando todo parecía encaminado al tiempo suplementario, apareció Gonçalo Ramos. En el segundo minuto de descuento, el atacante conectó un preciso centro dentro del área y definió con tranquilidad para establecer el 2-1 definitivo, desatando el festejo de jugadores e hinchas portugueses.
Tras el pitazo final, la clasificación tuvo un fuerte componente emocional. Cristiano Ronaldo encabezó un homenaje a Diogo Jota, fallecido un año atrás en un accidente de tránsito. El capitán portugués levantó una camiseta con el dorsal 21 y dedicó la victoria a su excompañero, en una de las imágenes más conmovedoras del torneo.
Con este triunfo, Portugal se instaló entre los 16 mejores equipos del Mundial 2026 y ahora afrontará uno de los cruces más esperados de los octavos de final: el clásico frente a España, que viene de eliminar con autoridad a Austria. El duelo promete enfrentar a dos de las selecciones más poderosas del continente europeo en busca de un lugar entre los ocho mejores del certamen.
