La FIFA avanza en una de las reformas comerciales más importantes de los últimos años. Bajo el liderazgo de Gianni Infantino, el organismo presentó un plan para crear una nueva sociedad que se encargará de gestionar los negocios, los derechos comerciales y los principales eventos organizados por la entidad, con el objetivo de atraer inversiones y fortalecer su capacidad financiera.
La iniciativa fue presentada durante una reunión del Consejo de la FIFA y contempla la conformación de una empresa independiente que administrará los activos comerciales vinculados a las competencias más relevantes del calendario internacional, entre ellas la Copa del Mundo, el Mundial de Clubes y otros torneos organizados por la entidad.
Un modelo para potenciar los ingresos
El principal objetivo del proyecto es maximizar los ingresos comerciales mediante una estructura empresarial más flexible y eficiente. La nueva sociedad tendrá la posibilidad de incorporar inversores externos o capital privado, una alternativa que permitiría acelerar el crecimiento económico de la organización sin modificar la estructura institucional de la FIFA.
Desde el organismo aclararon que cualquier eventual ingreso de nuevos inversores deberá contar con la aprobación de los órganos competentes y respetar las normas de gobernanza establecidas por la entidad.
Más recursos para las federaciones
Uno de los puntos centrales del plan es aumentar los recursos destinados a las 211 asociaciones miembro. La FIFA sostiene que una mayor capacidad de generación de ingresos permitirá reforzar programas de desarrollo, infraestructura, formación de entrenadores, fútbol femenino y proyectos destinados al crecimiento del deporte en todo el mundo.
Infantino remarcó en distintas oportunidades que uno de sus principales objetivos es ampliar la distribución de fondos hacia las federaciones nacionales, especialmente aquellas con menores recursos económicos.
Una estrategia de largo plazo
La propuesta se enmarca dentro del proceso de expansión comercial que la FIFA viene desarrollando en los últimos años, impulsado por la ampliación del Mundial de selecciones a 48 equipos, la creación del nuevo Mundial de Clubes con 32 participantes y el crecimiento de las competiciones femeninas.
Con este nuevo esquema, la entidad busca consolidar una estructura capaz de generar mayores ingresos de manera sostenida, diversificar sus fuentes de financiamiento y fortalecer el desarrollo del fútbol en todas las confederaciones.
El proyecto continuará siendo evaluado por el Consejo de la FIFA antes de su implementación definitiva, aunque representa un paso significativo en la estrategia de modernización económica impulsada por la conducción de Gianni Infantino.