Sergi Altimira, la apuesta del Sporting para reemplazar a Hjulmand que ya empieza a dar resultados
El mediocampista español llegó al conjunto portugués procedente del Betis por 18 millones de euros y rápidamente se ganó un lugar en el equipo. Su adaptación al Alvalade fue inmediata y ya convirtió su primer gol con la camiseta del Sporting CP.
El Sporting CP encontró en Sergi Altimira al futbolista elegido para ocupar el lugar que dejó Morten Hjulmand, uno de los referentes del mediocampo que abandonó el conjunto portugués durante este mercado de pases.
La operación representó una apuesta importante para el club lisboeta, que desembolsó 18 millones de euros para quedarse con el exjugador del Betis. Sin embargo, sus primeras actuaciones parecen justificar rápidamente la inversión.
Altimira llegó al Sporting con la responsabilidad de asumir un papel importante en una zona del campo que perdió a una de sus piezas fundamentales. Y su adaptación no pudo ser mejor: desde sus primeros partidos mostró personalidad, capacidad para recuperar balones y criterio para participar en la construcción del juego.
Un reemplazo que no quiere ser una copia
La salida de Hjulmand dejó un vacío difícil de cubrir. El danés se había convertido en uno de los futbolistas más importantes del Sporting, tanto por su despliegue como por su capacidad para ordenar al equipo desde el mediocampo.
Altimira, sin embargo, no pretende ser una copia del ex capitán.
El español ofrece otras características. Tiene capacidad para jugar con mayor movilidad, participar en la circulación y llegar a posiciones ofensivas. Esa versatilidad es precisamente una de las razones por las que el Sporting decidió apostar fuerte por su incorporación.
El club entiende que puede convertirse en una pieza fundamental del nuevo proyecto deportivo.
De Betis al desafío portugués
Altimira llegó a Portugal después de consolidarse en el fútbol español con el Betis.
Su crecimiento en Sevilla despertó el interés del Sporting, que decidió acelerar las negociaciones y concretar una operación que alcanzó los 18 millones de euros.
La adaptación al fútbol portugués fue prácticamente inmediata.
En el entorno del club destacan su predisposición para asumir responsabilidades y la facilidad con la que logró integrarse a la dinámica del equipo. Una adaptación que también se refleja en el terreno de juego.
El mediocampista ya tuvo protagonismo en los primeros compromisos oficiales y consiguió estrenarse como goleador con la camiseta del Sporting.
Ya sabe lo que es marcar en Alvalade
Uno de los mejores indicadores de su rápida adaptación fue su primer gol.
Altimira no necesitó demasiado tiempo para encontrar la red con su nuevo equipo y comenzar a ganarse a los aficionados del Sporting, que esperan que pueda convertirse en uno de los nombres importantes de la temporada.
El gol, además, refuerza una de las características que el club pretende aprovechar: su capacidad para incorporarse al ataque sin descuidar sus responsabilidades defensivas.
La confianza del Sporting
En el conjunto portugués existe plena confianza en que Altimira pueda asumir progresivamente el protagonismo que dejó Hjulmand.
La idea no pasa por exigirle que reproduzca exactamente las funciones del danés, sino por aprovechar sus propias virtudes y construir un mediocampo con características diferentes.
Su llegada también representa una apuesta por un futbolista que todavía tiene margen de crecimiento.
Con 24 años, el español encara una etapa decisiva de su carrera en Portugal y tendrá la oportunidad de disputar competiciones de máxima exigencia con uno de los grandes del fútbol luso.
Una inversión con expectativas altas
Los 18 millones de euros que pagó el Sporting convierten a Altimira en una inversión importante. Por eso, cada actuación estará bajo la lupa.
Por ahora, las primeras señales son positivas.
El mediocampista se adaptó rápidamente, comenzó a sumar minutos, encontró el gol y recibió el respaldo del cuerpo técnico. Todo apunta a que el Sporting encontró en él una alternativa de garantías para iniciar una nueva etapa después de la salida de Hjulmand.
El desafío ahora será sostener ese nivel durante toda la temporada.
Hjulmand dejó un lugar difícil de ocupar, pero Altimira ya comenzó a demostrar que puede escribir su propia historia en el Alvalade.
