Catalina y Delfina Rodríguez: el año más intenso del motocross sanjuanino entre caídas, podios y sueños
San Juan volvió a vivir un cierre de temporada vibrante con la última fecha del Campeonato Argentino de Motocross, y entre los protagonistas destacados surgieron dos nombres que representan el futuro del deporte en la provincia: Catalina y Delfina Rodríguez. Con tan solo 12 y 9 años, las hermanas completaron un 2025 lleno de desafíos, viajes, aprendizajes y resultados que las consolidan como referentes de la cantera local.
Una fecha especial en casa
La competencia disputada en San Juan tuvo un condimento emocional particular para ambas. No solo corrieron ante su gente, sino que lo hicieron en una pista que conocen desde sus primeros entrenamientos y que nació, justamente, para que los pilotos sanjuaninos pudieran desarrollarse sin tantos viajes.
La pista fue exigente, técnica y demandante. Delfina, la mayor, lo describió sin rodeos:
“Estaba difícil, muy técnica, muy poseada. No había lugar para descansar”, señaló al repasar lo que vivieron muchos de los participantes.
Catalina, subcampeona de la categoría 55cc B, la vivió de otra manera, más ligada al disfrute:
“Me gustó mucho la pista… y se podía saltar. Me gusta saltar”, dijo entre risas.
Ambas recordaron que esta infraestructura se construyó para evitar los constantes viajes a Mendoza, Córdoba o Buenos Aires, facilitando el desarrollo de los pilotos locales. Y hoy es escenario de competencias nacionales.
Delfina: una temporada marcada por la caída y la recuperación
El 2025 fue un año de fuertes contrastes para Delfina. Tras buenos resultados iniciales, sufrió una dura caída en la primera fecha del campeonato mendocino:
“Me choqué con un nene que se había caído y me quebré las dos muñecas”, relató.
El regreso fue un proceso largo: sesiones de kinesiología, gimnasio, fortalecimiento muscular y el desafío psicológico de volver a confiar en la moto. Su vuelta fue en Achiras, Córdoba, donde no solo completó la carrera: regresó al podio. En el Argentino, cerró la temporada en el 4.º puesto de la categoría principal de Damas, un logro enorme considerando las circunstancias.
Catalina: viajes, experiencia internacional y un claro objetivo
Para Catalina, 2025 fue una aventura constante. Compitió en distintas provincias y también vivió su primera experiencia internacional en el Latinoamericano de Uruguay.
“Había muchos pilotos de México, Brasil, Costa Rica, Uruguay…”, contó emocionada.
Con solo 9 años —y siendo la más chica de su categoría por dos temporadas—, su presencia en los podios es cada vez más frecuente. Ya tiene un objetivo para el próximo año:
“Yo el año que viene quiero ser campeona”.
Una casa llena de trofeos e historias
La familia Rodríguez reúne decenas de trofeos obtenidos a lo largo de los campeonatos argentinos, regionales y latinoamericanos. Muchos están guardados en la finca familiar, mientras que los más especiales ocupan un lugar en el hogar.
Para Delfina, la colección habla del esfuerzo compartido. Catalina, en cambio, siempre señala uno en particular:
“El subcampeonato del año pasado fue muy bueno”.
El verdadero motor: viajar en familia
Entre entrenamientos, lesiones, podios y carreras, hay algo que ambas valoran por encima de todo: el tiempo en familia.
“Viajar juntos, pasar tiempo con amigos y conocer gente de otras provincias”, resumió Delfina.
Detrás de cada salto, cada curva y cada bandera a cuadros, hay una familia que acompaña, empuja y celebra. Y ahí está la esencia del proyecto que hoy potencia a dos jóvenes pilotos que ya empiezan a hacer historia en San Juan.
Con la mirada puesta en 2026, Catalina y Delfina Rodríguez aceleran con más convicción que nunca. Sus sueños siguen creciendo, y su paso por la pista demuestra que este camino —aunque recién empieza— promete muchas alegrías más.
