Giuliana Díaz apuntó contra la Liga Mendocina: “Las jugadoras son rehenes de una dirigencia malísima”
La suspensión por segunda vez consecutiva de la final del Torneo Clausura femenino de la Liga Mendocina de Fútbol desató una fuerte polémica y expuso una profunda crisis institucional. En ese contexto, Giuliana Díaz, presidenta de la Comisión de Fútbol Femenino, realizó un durísimo descargo contra la dirigencia de la Liga, a la que responsabilizó directamente por la situación.
“Las jugadoras son rehenes de una dirigencia malísima”, afirmó Díaz, visiblemente molesta por lo ocurrido, luego de que el partido decisivo entre Godoy Cruz e Independiente Rivadavia no pudiera disputarse nuevamente por falta de garantías de seguridad.
Una final suspendida y sin respuestas claras
El encuentro debía jugarse en el estadio Anselmo Zingaretti, de Gutiérrez Sport Club, pero fue suspendido tras detectarse irregularidades en el operativo de seguridad, presencia de barras y un aforo que superó lo acordado previamente. La decisión fue tomada por las autoridades de seguridad ante el riesgo de incidentes.
Según explicó Díaz, durante la semana se había consensuado un ingreso limitado y controlado, con un cupo determinado para cada parcialidad, algo que finalmente no se respetó el día del partido.
Críticas directas a la conducción de la Liga
En sus declaraciones, Díaz fue contundente al señalar que la Liga Mendocina no está en condiciones de organizar una final, ni económica ni operativamente. Además, sostuvo que se toman decisiones “sin planificación” y que se expone tanto a las jugadoras como a los clubes a situaciones que podrían haberse evitado.
“La Liga manda a jugar partidos sin tener garantizado el operativo policial. Si no pueden organizar una final, deberían dar un paso al costado”, expresó la dirigente, quien también remarcó la falta de acompañamiento y compromiso de otros sectores de la conducción.
El fútbol femenino, el más perjudicado
Uno de los puntos más fuertes del reclamo fue el impacto que esta situación tiene sobre las futbolistas. Díaz subrayó que el fútbol femenino vuelve a quedar relegado, pese al esfuerzo de los clubes y las jugadoras que llegaron a una instancia decisiva tras meses de competencia.
“La final se suspende, se posterga y nadie da la cara. Las que pagan las consecuencias son las jugadoras, que entrenan, se esfuerzan y no pueden definir el torneo”, sostuvo.
Crisis institucional en la Liga Mendocina
Las declaraciones se dan en un contexto de serios cuestionamientos a la Liga Mendocina, con versiones sobre problemas administrativos, falta de fondos y un creciente malestar entre clubes y dirigentes. Incluso, desde el ámbito político provincial se analiza la posibilidad de una intervención si no se regulariza la situación.
Por el momento, no hay una fecha confirmada para la reprogramación de la final, mientras la incertidumbre sigue creciendo y el conflicto deja en evidencia las falencias estructurales del fútbol local.
