Violencia en el futsal sanjuanino: agreden a un árbitro tras la semifinal entre Batistella y Minero
Un nuevo episodio de violencia sacudió al futsal de San Juan y volvió a encender las alarmas en el ámbito deportivo local. El hecho ocurrió tras el partido semifinal de la Segunda División entre Batistella y Minero, cuando el árbitro del encuentro fue agredido luego del pitazo final.
Un cierre caliente en un partido decisivo
El encuentro se desarrolló con mucha paridad y tensión propia de una instancia definitoria. Ambos equipos protagonizaron un duelo intenso que llegó igualado 2 a 2 hasta los instantes finales.
Sin embargo, cuando restaban apenas 20 segundos, Minero logró convertir el gol que rompió la igualdad y selló la clasificación a la final del certamen de ascenso del futsal sanjuanino.
La agresión al árbitro
Tras el final del partido, la situación se desbordó. Jugadores y allegados de Batistella reaccionaron con enojo por las decisiones arbitrales y fueron directamente contra el juez del encuentro, Juan Ignacio Sabal.
De acuerdo a testigos y registros del momento, el árbitro recibió:
Empujones
Manotazos
Agresiones físicas directas, incluso tomándolo del cuello
La intervención de otras personas presentes fue clave para evitar que la violencia escalara aún más. El juez debió retirarse custodiado del recinto para resguardar su integridad física.
Repudio y preocupación en el ambiente
El episodio generó un fuerte repudio dentro del futsal sanjuanino, un ámbito que en los últimos años ha trabajado para profesionalizar la disciplina, pero que continúa expuesto a hechos de violencia vinculados a la presión competitiva.
Desde el entorno arbitral y dirigencial se espera ahora:
El informe oficial del árbitro
La actuación del Tribunal de Disciplina
Posibles sanciones para los responsables
Un problema que se repite
La agresión reabre el debate sobre la seguridad en escenarios de futsal y el respeto hacia la autoridad arbitral, especialmente en categorías de ascenso donde la tensión deportiva suele trasladarse fuera del juego.
Mientras Minero festeja el pase a la final, el foco quedó puesto en un nuevo hecho extradeportivo que empaña la competencia y obliga a las autoridades a tomar medidas ejemplificadoras.
