Ángel Di María vuelve a sonreír: golazo y ovación en el Gigante de Arroyito
Ángel Di María vivió una noche mágica en el estadio Gigante de Arroyito al marcar un golazo que selló la victoria de Rosario Central por 2-0 ante Barracas Central, desatando una ovación monumental de la afición canalla. El encuentro, correspondiente al campeonato local, permitió al equipo cortar una racha de más de tres meses sin ganar como local.
El “Fideo”, de 38 años, se mostró visiblemente emocionado tras el partido en declaraciones a TNT Sports: “La gente la necesitaba, se la queríamos dar. Veníamos jugando muy bien, pero no conseguíamos el gol, ni la victoria. Queríamos conseguirlo en casa y hoy lo logramos”. El tanto, además, le permitió terminar con una sequía de tres partidos sin marcar, aunque en ese lapso había aportado dos asistencias.
El entorno del jugador refleja una transformación radical en la percepción de la afición argentina hacia su figura. De ser un futbolista a menudo cuestionado en el pasado, Di María es hoy querido, respetado y admirado por todos, un sentimiento que quedó plasmado en el cariño y los aplausos del público rosarino.
El propio jugador destacó la felicidad que le produce esta nueva etapa en su país: “Estoy viviendo un momento único en mi carrera, estando otra vez en mi país, con la gente. El poder salir a la calle, poder disfrutar. Creo que todo eso, uno cuando está afuera después de tantos años, parece que no lo va a poder hacer y uno cuando lo viene lo disfruta y es muy feliz”.
