Prestianni, en el ojo de la tormenta: investigación abierta tras la denuncia de Vinícius Jr.
El nombre de Gianluca Prestianni quedó en el centro de la escena internacional luego del cruce que protagonizó con Vinícius Jr. en el partido entre Benfica y Real Madrid por la Champions League. Lo que parecía una acción más dentro de un encuentro de alto voltaje terminó desatando un escándalo de alcance global.
Todo se originó tras el gol del delantero brasileño de Real Madrid, quien celebró frente a la parcialidad local. En ese trayecto pasó cerca del futbolista argentino y, según denunció posteriormente, recibió un insulto racista. De inmediato, Vinícius se dirigió al árbitro para informar lo sucedido.
Las versiones, desde entonces, son cruzadas. El propio atacante acusó a Prestianni de haberlo llamado “mono”. Kylian Mbappé respaldó públicamente a su compañero, asegurando que escuchó la expresión en reiteradas ocasiones. En tanto, Aurélien Tchouaméni sostuvo que el argentino le habría dicho que no se trató de un insulto racista, sino homofóbico, argumento que lejos estuvo de descomprimir la situación.
En paralelo, el entrenador José Mourinho manifestó que escuchó a ambas partes, aunque reconoció que no puede asegurar con certeza qué ocurrió. También señaló que festejos de ese tipo, frente a hinchas rivales, se repiten con frecuencia en distintos estadios.
Comunicado y respaldo institucional
Prestianni, ex jugador de Vélez Sarsfield, publicó un comunicado en sus redes sociales donde negó categóricamente haber realizado expresiones racistas y sostuvo que sus palabras fueron malinterpretadas. Desde el club portugués le brindaron apoyo institucional, mientras que la hinchada lo ovacionó al momento de abandonar el estadio.
El caso escaló aún más con la intervención de la Confederación Brasileña y el acompañamiento del propio Real Madrid en la defensa de Vinícius, referente en la lucha contra el racismo en el fútbol europeo. Incluso Mbappé fue más allá y deslizó que un jugador involucrado en un hecho de esta gravedad no debería continuar en la competencia.
Investigación abierta y posible sanción
La UEFA ya abrió un expediente disciplinario. Sin embargo, la complejidad radica en la dificultad probatoria: las imágenes muestran a Prestianni con la boca cubierta por su camiseta, por lo que el caso dependerá en gran medida de los testimonios recogidos. Según el reglamento, una eventual sanción podría alcanzar un mínimo de diez partidos, aunque el proceso promete ser exhaustivo.
En cuanto a antecedentes, el joven de 20 años ha tenido episodios de declaraciones altisonantes dentro del folklore futbolero, pero no registra antecedentes vinculados al racismo. Esa distinción podría ser un elemento considerado en la evaluación final.
El impacto deportivo y personal
Más allá de lo disciplinario, el episodio deja una marca en la carrera de Prestianni. De confirmarse la sanción, afrontará una pena deportiva significativa. Pero aun si el expediente no logra probar los hechos, el estigma mediático y social ya forma parte de su presente.
Con un próximo cruce ante Real Madrid en el horizonte, el argentino deberá gestionar no solo la presión competitiva, sino también un escenario emocional complejo en el inicio de su etapa europea. El desenlace del proceso será determinante para su futuro inmediato y para la dimensión que finalmente adquiera este caso en el ámbito internacional.
