Gol de Lanzini y golpe en el Monumental: River Plate se hunde ante Vélez Sarsfield y queda contra las cuerdas en la Liga Profesional
En una noche cargada de tensión y reproches, River volvió a mostrar una versión preocupante y cayó 1-0 frente a Vélez, resultado que lo deja en el fondo de la tabla y cada vez más lejos de la zona de clasificación en la Liga Profesional. El único gol del partido lo marcó Manuel Lanzini, exjugador del “Millonario”, quien no perdonó y firmó la ley del ex en un contexto adverso para el conjunto de Núñez.
El equipo dirigido por Marcelo Gallardo no logró imponer condiciones, careció de profundidad en los últimos metros y volvió a evidenciar falencias defensivas y una alarmante falta de contundencia ofensiva. Vélez, ordenado y pragmático, aprovechó su momento y sostuvo la ventaja con oficio.
La ley del ex y un River sin reacción
El tanto de Lanzini llegó en un tramo donde River intentaba adelantar líneas sin demasiada claridad. Vélez capitalizó una desatención y el mediocampista definió con precisión para sellar el 1-0 que, a la postre, sería definitivo. El gol impactó en lo anímico y desnudó la fragilidad emocional de un equipo que no encuentra regularidad.
River intentó reaccionar, pero sus ataques fueron previsibles. Faltó asociación en el mediocampo, profundidad por las bandas y peso en el área rival. El equipo mostró más ímpetu que ideas y terminó chocando contra la solidez defensiva del “Fortín”.
Lesiones que agravan el panorama
Como si la derrota no fuera suficiente, el conjunto de Gallardo sufrió tres bajas sensibles por lesión: el arquero Franco Armani, el mediocampista Quinteros y el juvenil ecuatoriano Kendry Páez. La salida de Armani obligó a una reconfiguración defensiva que expuso aún más las dudas en el fondo.
La situación médica genera preocupación de cara a lo que viene, ya que River afronta un calendario exigente y necesita resultados urgentes para no despedirse prematuramente de la pelea por la clasificación.
Un presente que exige respuestas
El presente de River es crítico. Los números lo colocan en el fondo de la tabla, con un rendimiento por debajo de lo esperado y una producción ofensiva insuficiente para un plantel diseñado para competir en lo más alto. La derrota ante Vélez profundiza la crisis y obliga al cuerpo técnico a replantear esquemas, nombres y funcionamiento.
La paciencia comienza a agotarse en el entorno y el margen de error se reduce fecha tras fecha. River no solo perdió tres puntos: perdió terreno, confianza y jugadores clave. Y en un torneo corto, cada tropiezo se paga caro.
