Bournemouth dejó escapar el triunfo ante Burnley y se hunde en una racha preocupante
El Bournemouth de Andoni Iraola no logra enderezar el rumbo y volvió a dejar puntos en el camino. Este fin de semana empató 1 a 1 frente al Burnley en un partido que parecía controlado, pero que se le escapó en tiempo de descuento. Con este resultado, los cherries alcanzaron las nueve jornadas consecutivas sin ganar, la peor racha del ciclo del entrenador español en la Premier League.
El encuentro se presentaba como una oportunidad clave para cortar la sequía. Bournemouth fue superior durante varios pasajes del partido, manejó mejor la pelota y generó las situaciones más claras, logrando ponerse en ventaja y sostener el resultado durante casi todo el trámite.
Sin embargo, cuando el triunfo parecía asegurado, Burnley encontró el empate en los minutos finales, golpeando fuerte desde lo anímico y dejando al local con un sabor amargo. El 1-1 en el descuento desató la frustración en el estadio y profundizó el mal momento del equipo de Iraola.
Un empate que duele más que una derrota
El Bournemouth volvió a mostrar problemas para cerrar los partidos, una falencia que se repite a lo largo de esta racha negativa. Pese a competir y, en varios encuentros, merecer más, la falta de contundencia y los errores defensivos en momentos clave le siguen costando caro.
Del lado del Burnley, el empate fue un premio a la insistencia y un punto valioso en su lucha por sumar y mantenerse con vida en la pelea por salir de la zona baja de la tabla.
El futuro de Iraola, bajo la lupa
Con nueve fechas sin conocer la victoria, la continuidad de Andoni Iraola comienza a ser observada con atención. Si bien el equipo muestra pasajes de buen juego, los resultados no acompañan y la presión empieza a crecer, tanto desde los hinchas como desde el entorno dirigencial.
El Bournemouth deberá reaccionar rápidamente si no quiere complicarse aún más en la tabla. El calendario no da tregua y el margen de error es cada vez menor para un equipo que, por ahora, no logra transformar buenas intenciones en victorias.
