Críticas de Flavio Briatore y Bernie Ecclestone a la nueva F1 2026: “Se aleja del espíritu del deporte”
Dos voces históricas de la Fórmula 1 se sumaron a un debate que ya venía tomando fuerza entre pilotos y figuras del automovilismo: Flavio Briatore y Bernie Ecclestone manifestaron abiertamente sus críticas hacia la nueva normativa técnica que entra en vigor para la temporada 2026 de Fórmula 1, cuestionando que estos cambios puedan debilitar la esencia de la categoría más allá de la evolución tecnológica.
Briatore, actual figura en el manejo de Alpine F1 Team, fue especialmente enfático al describir su rechazo: consideró que la gestión de energía de los nuevos motores —que combinan potencia térmica y eléctrica en proporciones distintas a las anteriores— podría provocar un declive en el espectáculo y la comprensión por parte de los aficionados. Para él, la Fórmula 1 se está transformando en algo más cercano a un “experimento de ingeniería” que a una competición pura de velocidad, especialmente por cómo se prioriza el manejo de baterías y sistemas híbridos sobre la tradicional agresividad al pisar el acelerador.
Por su parte, Ecclestone, quien dirigió la F1 durante décadas y sigue siendo una voz influyente en el automovilismo, aseguró que las nuevas reglas ponen en riesgo el ADN del deporte, argumentando que se reduce el protagonismo del piloto frente al del ingeniero. Según él, el cambio hacia sistemas complejos puede resultar confuso para los fanáticos y generar un distanciamiento de la base histórica de seguidores de la categoría.
Estas posturas críticas se suman a las que ya habían surgido de parte de varios pilotos veteranos y campeones del mundo, quienes expresaron preocupación por el énfasis en la eficiencia energética y la complejidad técnica de los nuevos monoplazas. Algunos incluso han llegado a comparar los nuevos F1 con una “Fórmula E con esteroides”, un comentario que refleja el malestar generalizado sobre la dirección adoptada por las reglas que rigirán la temporada que está por comenzar.
En conjunto, estas opiniones abren una discusión más amplia sobre la identidad de la Fórmula 1 en un contexto de transición hacia tecnologías más sostenibles, y plantean la pregunta de si esta evolución técnica podrá conciliar el impulso de modernización con la preservación del espectáculo que históricamente ha definido al automovilismo rey.
