Empate con sabor a poco con un clima hostil para el juego
Bajo un cielo cubierto, con ráfagas de viento y pasajes de lluvia que condicionaron el trámite, Belgrano de Sarmiento de Mediagua y Unión de Villa Krause igualaron 1-1 en un partido áspero, intenso y de escaso margen para el fútbol asociado, disputado este domingo en la localidad de Cochagual.
El encuentro se jugó finalmente en Cochagual, luego de que las condiciones climáticas dejaran en mal estado el campo de juego de Belgrano, en la Villa Cabecera de Mediagua. El escenario alternativo no modificó el libreto: fue un duelo físico, cortado y de mucho roce, donde cada pelota se disputó como si fuera la última.
Un primer tiempo de lucha y orden
Belgrano apostó desde el inicio a no desarmarse. Con una línea defensiva compacta, prolija y siempre bien plantada, el equipo de Mediagua logró sostener el orden y cerrar los caminos. Unión intentó asumir la iniciativa, pero chocó una y otra vez con esa estructura que le negó profundidad.
Las condiciones climáticas terminaron de moldear el desarrollo: viento fuerte, campo pesado y una pelota que por momentos parecía ingobernable.
Luciano Rivero y el quiebre del partido
En el inicio del segundo tiempo llegó la jugada que rompió la monotonía. Luciano Rivero, con su habitual mezcla de talento y discontinuidad, capturó una pelota y sacó un remate que dio en el palo antes de meterse en el arco, para el 1-0 de Unión de Villa Krause.
A partir de ahí, el partido cambió. Belgrano se vio obligado a adelantar sus líneas y a asumir riesgos. El equipo perdió parte de la solidez que había sostenido en el primer tiempo, y el partido se abrió, aunque sin volverse vistoso.
Final abierto y empate a pura fe
Con el reloj corriendo y el viento empujando cada centro, llegó la segunda jugada aislada de la tarde. A pocos minutos del final, Belgrano encontró el empate desde una pelota parada, en una acción más de empuje que de elaboración, pero que le puso justicia al esfuerzo y mantuvo vivo al equipo de Mediagua.
El 1-1 fue el fiel reflejo de un partido marcado por dos momentos puntuales, en medio de un contexto adverso, duro, peleado y muy condicionado por el clima.
Lo que viene
La serie ahora se trasladará a la Villa Cabecera de Mediagua, donde Belgrano volverá a ser local en su estadio para disputar el próximo partido, en un escenario completamente distinto al de Cochagual, pero con una historia que quedó abierta y que promete un capítulo aún más intenso.
