La Fórmula 1 se prepara para una de las transformaciones técnicas más profundas de su historia moderna a partir de la temporada 2026. La nueva normativa, que reemplazará el actual concepto de efecto suelo, traerá autos más livianos, compactos y ágiles, equipados con aerodinámica activa y un cambio radical en la propulsión híbrida.
Rediseño integral del chasis y aerodinámica
Los monoplazas sufrirán una reducción significativa de sus dimensiones y peso. Serán 32 kilogramos más livianos (768 kg en total) y su distancia entre ejes se acortará en 20 centímetros. Además, serán 10 centímetros más estrechos. Esta compactación busca mejorar el espectáculo, facilitando los adelantamientos.
El cambio aerodinámico más radical es la introducción de un sistema de alerones activos. Los pilotos podrán ajustar manualmente la carga aerodinámica (tanto del ala delantera como de la trasera) para tener menos resistencia en las rectas y mayor agarre en las curvas. Se estima que, en conjunto con la eliminación del efecto suelo, la carga aerodinámica total disminuirá en un 30%, lo que derivará en menores velocidades en curva pero mayores en recta.
Revolución en la unidad de potencia
Aunque se mantendrán los motores híbridos turbo V6 de 1.6 litros, la distribución de potencia dará un salto hacia la electrificación. Por primera vez, se establecerá una relación 50/50 entre la potencia del motor de combustión interna y la del sistema de recuperación de energía eléctrica (MGU-K).
Para lograrlo, se eliminará el complejo MGU-H (que recuperaba energía del turbocompresor) y el MGU-K incrementará su potencia hasta los 350 kW (unos 470 caballos de fuerza). Además, todos los equipos deberán utilizar combustible 100% sostenible, marcando un fuerte compromiso con la reducción de la huella de carbono del deporte.
Nuevos neumáticos y perspectivas
El proveedor Pirelli presentó la nueva gama de neumáticos para piso seco (C1 a C5), que serán más estrechos y de menor diámetro que los actuales, aunque mantendrán las llantas de 18 pulgadas. Esta modificación, sumada a la reducción general de carga aerodinámica, genera expectativas sobre un manejo más desafiante, especialmente en condiciones de lluvia.
Los equipos y pilotos tendrán un corto receso antes de sumergirse en las simulaciones finales y las primeras pruebas privadas en pista, programadas para finales de enero en el Circuito de Barcelona-Cataluña. La temporada 2026 promete no solo un nuevo campeón tras el título de Lando Norris, sino un cambio de paradigma técnico que podría redefinir el orden competitivo.