Graves incidentes en Marquesado – Desamparados: la violencia volvió a manchar el fútbol y puso en riesgo el trabajo periodístico
Graves incidentes en Marquesado – Desamparados: la violencia volvió a manchar el fútbol y puso en riesgo el trabajo periodístico
Lo que debía ser una fiesta del fútbol local terminó en un lamentable episodio de violencia que dejó al descubierto, una vez más, la falta de control y de respeto hacia quienes cumplen su labor profesional.
El partido entre Marquesado y Desamparados, disputado ayer en la cancha del Tricolor por la Liga Sanjuanina de Fútbol, terminó envuelto en disturbios, agresiones y una total ausencia de garantías tanto para los protagonistas dentro del campo como para los trabajadores de prensa.
Según relataron testigos, el encuentro se desarrollaba con normalidad hasta que distintas discusiones y roces entre jugadores derivaron en un clima tenso, que rápidamente se trasladó a las tribunas y al entorno del estadio. Lo que siguió fue un caos generalizado: empujones, insultos, corridas y agresiones que pusieron en riesgo la integridad física de todos los presentes.
Entre los afectados se encontraba el periodista Jorge Luis González, quien cubría el partido en pleno ejercicio de su labor profesional. Durante los disturbios, González fue víctima del descontrol y la falta de protección que suele padecer la prensa en este tipo de coberturas. Nadie resguarda a los trabajadores de los medios, que acuden a informar y terminan expuestos a la violencia, muchas veces sin la presencia efectiva de seguridad ni el acompañamiento de las autoridades de la liga.
La violencia no solo empañó el desarrollo del encuentro, sino que también volvió a evidenciar una problemática estructural: la falta de protocolos y condiciones seguras para el trabajo periodístico en eventos deportivos locales.
Cámaras destruidas, equipos dañados, y el miedo a cubrir partidos donde la agresión se volvió costumbre, son parte del panorama que atraviesan los comunicadores que cada fin de semana recorren canchas para mostrar el fútbol sanjuanino.
Este hecho no puede quedar en el olvido. Es indispensable que la Liga Sanjuanina de Fútbol y las autoridades de seguridad tomen medidas urgentes para prevenir la repetición de estos actos y garantizar un entorno seguro tanto para los protagonistas del juego como para los periodistas que cumplen su función informativa.
El fútbol es pasión, pero cuando la violencia reemplaza al respeto y el miedo silencia la información, el deporte pierde su esencia y la sociedad retrocede.
