El Atlético de Madrid cayó derrotado 0-1 ante el Real Betis en un partido marcado por una controversial decisión del VAR. El sistema de videoarbitraje anuló un gol del equipo rojiblanco en el minuto 74 por un supuesto fuera de juego de Antoine Griezmann, una determinación que generó dudas por el momento concreto en que se detuvo la imagen para analizar la posición del jugador.
El tanto, anotado por el defensa betico Diego Llorente en propia puerta tras un remate de Griezmann, fue revisado por el árbitro Busquets Ferrer, quien se dirigió al monitor de campo. La polémica no radica en la influencia del francés en la jugada —que era evidente— sino en el fotograma elegido por la sala VOR para dictaminar el fuera de juego.
La imagen oficial mostraba a Griezmann apenas unos centímetros por delante de la línea defensiva, específicamente por la puntera de su bota izquierda. Sin embargo, según se pudo apreciar, en ese fotograma el balón estaba en el aire, mientras que en el instante exacto en que el centrocampista Giuliano Simeone efectuó el centro, el esférico se encontraba a ras de césped. Esta discrepancia temporal pone en duda si la imagen utilizada correspondía al momento preciso del pase.
El Atlético, que perdió la oportunidad de empatar un partido que finalmente ganó el Betis, se quedó con la sensación de que el criterio técnico para seleccionar el frame de revisión podría no haber sido el más preciso en una decisión que afectó directamente al resultado.