Una severa falta de rentabilidad amenaza la sostenibilidad del fútbol profesional inglés, donde el 90% de los clubes anticipa pérdidas para 2025.
Esta es la conclusión principal de un informe de la consultora BDO, que analiza las cuatro principales divisiones del país. El principal desequilibrio financiero proviene de las nóminas de jugadores.
El problema afecta a toda la pirámide, pero con distinta intensidad:
-
Premier League: Los salarios consumen el 63% de los ingresos, a pesar de que la liga batió récords con 6.400 millones de libras (7.340 millones de euros) en 2024.
-
Championship (Segunda División): La situación es crítica, con los salarios absorbiendo un asombroso 93% de los ingresos. Esto refleja una apuesta agresiva y a pérdidas por parte de los clubes con el único objetivo de ascender a la Premier League.
Para mantener este modelo insostenible, los clubes dependen cada vez más de financiación externa. Casi el 90% reconoce que necesitará nuevas inyecciones de capital de sus accionistas a corto plazo. Paralelamente, se ha normalizado el recurso a instrumentos de deuda complejos, como la financiación de pagos por traspasos o la cesión de créditos.
Un dato paradójico del informe es que, a pesar de este panorama financiero adverso, dos tercios de los clubes afirmaron haber recibido contactos de potenciales inversores en el último año, lo que demuestra que el atractivo comercial del fútbol inglés sigue intacto. Sin embargo, más de una cuarta parte de los directivos financieros admite que la situación de sus clubes “necesita atención”.
Un experto citado en el informe advierte sobre la gravedad de la situación: “En cualquier otro sector, esta combinación de costes elevados, pérdidas sostenidas y alto apalancamiento encendería las alarmas”, señaló Ian Clayden, socio de BDO. El regulador del fútbol inglés ya ha señalado que podría intervenir para controlar uno de los factores clave de distorsión: las ayudas económicas (parachute payments) que reciben los clubes descendidos de la Premier League.
