Chelsea 1-0 Leeds Enzo se reivindica y manda al Chelsea a la final
El Chelsea dio la cara con una actuación sólida en la que era su última oportunidad de salvar una temporada nefasta. Pese a la crisis de resultados, los blues superaron todas las expectativas con una eliminatoria impecable en la que fueron superiores a su rival. El triunfo llevó el nombre de Enzo Fernández, quien ejerció de líder y firmó el gol de la victoria, y de Robert Sánchez, cuyas dos intervenciones estelares blindaron el pase a la final contra el Manchester City.
El Leeds estuvo a punto de firmar una de las ocasiones más claras del encuentro gracias a una acción de máxima creatividad: Calvert-Lewin filtró un toque sutil de primeras que dejó a Aaronsonsolo ante el guardameta. Sin embargo, justo en el arranque del partido, la pierna salvadora de Robert Sánchez apareció para milagrosamente mantener el empate.
Aquella acción terminó siendo un espejismo para los de Farke. A partir de ahí, el Chelsea tomó el control del balón con un Caicedo dominante, capaz de equilibrar al equipo en defensa y de romper líneas en ataque. Su conexión en los últimos metros con João Pedro se convirtió en la principal arma ofensiva de los blues.
Enzo Fernandez se iba a vestir de héroe. Participe en todas las ocasiones de peligro, adelantó al Chelsea llegando desde atrás y mandando un testarazo inapelable, poco podía hacer Perri. Que partidazo realizó el argentino, que tiene muy buena relación con el gol, estando más reivindicativo que nunca y dejando la propia sanción interna del club como una simple anécdota. Fue un error de Struijk que le dejó muy solo.
Al Leeds le costaba superar líneas debido a la asfixiante presión alta del Chelsea. Aunque lograban conectar en la zona de creación, se atascaban al intentar progresar en el campo. Los de Calum McFarlane lograban romper el entramado defensivo rival con grandes asociaciones, pero la falta de precisión en el último pase mantuvo la eliminatoria abierta, dejando el marcador con una distancia mínima.
Cambio de guión
Los cambios del técnico alemán surtieron efecto. La segunda parte dejó de ser un monólogo londinense; los de Farke ganaron metros y empezaron a merodear el área rival con peligro. Fue entonces cuando emergió el muro del Chelsea: Robert Sánchez firmó una parada impresionante, tirando de reflejos para repeler un latigazo de Stack que buscaba la red.


