San Martín perdió con uno de los últimos y frenó su recuperación
San Martín de San Juan sufrió una inesperada derrota que puede marcar un antes y un después en su camino dentro de la Primera Nacional. El equipo verdinegro cayó 2-0 frente a Colegiales, uno de los conjuntos ubicados en la parte baja de la tabla, y dejó escapar una oportunidad clave para seguir metido de lleno en la pelea por el reducido.
El partido comenzó de la peor manera para los dirigidos por Alejandro Schiapparelli. Apenas iniciado el encuentro, Colegiales golpeó primero y condicionó todo el desarrollo. Desde ese momento, San Martín se vio obligado a correr desde atrás, intentando tomar el control del juego, pero sin lograr profundidad ni claridad en los metros finales.
A pesar de tener mayor posesión en varios pasajes, el conjunto sanjuanino volvió a evidenciar una de sus principales falencias: la falta de contundencia. Las aproximaciones no se tradujeron en situaciones claras, y cada intento se diluyó ante una defensa local ordenada y efectiva.
Colegiales, por su parte, apostó a un planteo inteligente. Con ventaja en el marcador, se replegó, cerró espacios y esperó su momento para liquidar el encuentro. Ese golpe final llegó en el tramo decisivo del partido, cuando aprovechó los espacios que dejó San Martín y sentenció el 2-0 definitivo.
El resultado no solo impacta en lo numérico, sino también en lo anímico. El Verdinegro venía mostrando signos de recuperación desde la llegada de Schiapparelli, con una mejora en el funcionamiento y en los resultados. Sin embargo, esta caída corta ese envión y vuelve a poner en evidencia la irregularidad del equipo.
En la tabla, la derrota duele aún más: San Martín pierde terreno en la lucha por ingresar al reducido y deja pasar puntos que, ante rivales de menor posición, suelen ser determinantes en la recta final del torneo.
Ahora, el desafío será reaccionar rápidamente. El margen de error se achica y el equipo sanjuanino necesita reencontrarse con su mejor versión si pretende seguir siendo protagonista. Porque en un campeonato tan parejo, cada punto cuenta, y los tropiezos como este pueden costar muy caro.
