El Granate sufrió una dura derrota en Perú, no pudo sostener el 2-0 obtenido en el partido de ida y se despidió de la Copa Sudamericana con una actuación para el olvido.
Lanús protagonizó una de las grandes decepciones de la Copa Sudamericana al quedar eliminado en los octavos de final frente a Cienciano de Perú. El equipo argentino llegó con una ventaja de 2-0 conseguida en el encuentro de ida, pero fue ampliamente superado en la revancha y terminó despidiéndose del certamen continental.
El conjunto dirigido por Mauricio Pellegrino no logró imponer condiciones en suelo peruano y sufrió una contundente derrota que dejó en evidencia sus falencias defensivas y la falta de reacción en los momentos decisivos del partido.
Cienciano salió decidido desde el inicio a revertir la serie y encontró rápidamente los caminos para vulnerar a la defensa granate. Con intensidad, presión alta y eficacia frente al arco, el equipo peruano logró igualar el marcador global y luego sentenció la clasificación con una actuación que desató la euforia de su público.
Lanús, en cambio, nunca encontró respuestas futbolísticas. A pesar de haber llegado con una diferencia favorable de dos goles, el equipo argentino mostró un rendimiento muy por debajo de lo esperado y fue ampliamente superado durante gran parte del encuentro.
La eliminación representa un duro golpe para el Granate, que tenía depositadas grandes expectativas en la Copa Sudamericana y ahora deberá enfocar todos sus esfuerzos en las competencias locales para intentar revertir un semestre que comenzó con ilusión y terminó con una frustración inesperada.
Por su parte, Cienciano firmó una remontada histórica y avanzó a la siguiente instancia del certamen continental, consolidándose como una de las sorpresas del torneo tras dejar en el camino a uno de los representantes argentinos.
