A menos de dos semanas para el comienzo de la Copa del Mundo 2026, las selecciones de Estados Unidos y Senegal protagonizaron uno de los amistosos más atractivos de la preparación mundialista. El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino se impuso por 3-2 en Charlotte, en un encuentro repleto de emociones, cambios de dominio y cinco goles.
El combinado estadounidense comenzó de manera arrolladora y golpeó rápidamente con un tanto de Sergiño Dest. Poco después apareció Christian Pulisic para ampliar la ventaja y cortar una larga sequía goleadora con la selección. Sin embargo, Senegal reaccionó antes del descanso gracias a su máxima figura, Sadio Mané, que descontó para mantener con vida a los africanos.
Senegal reaccionó, pero Balogun tuvo la última palabra
La segunda mitad mantuvo la intensidad del espectáculo. Mané volvió a aparecer para firmar su doblete y establecer el 2-2 tras aprovechar un error defensivo estadounidense. Cuando parecía que el empate sería definitivo, Folarin Balogun conectó un centro de Tim Weah y marcó el gol de la victoria para el equipo local.
El encuentro dejó buenas sensaciones en ataque para Estados Unidos, aunque también evidenció problemas defensivos que Pochettino deberá corregir antes del debut mundialista. La actuación de Pulisic fue uno de los puntos más destacados de la jornada, aportando un gol y una asistencia.
Una prueba de nivel para ambos candidatos
El triunfo representa un importante impulso anímico para Estados Unidos, que será uno de los anfitriones del Mundial junto a Canadá y México. El equipo norteamericano debutará el 12 de junio frente a Paraguay en el Grupo D y todavía tendrá un último amistoso de preparación ante Alemania.
Por el lado de Senegal, la derrota no empaña las expectativas de una selección considerada una de las grandes esperanzas africanas para la Copa del Mundo. Los dirigidos por Pape Thiaw cuentan con figuras de jerarquía internacional como Sadio Mané, Kalidou Koulibaly, Ismaïla Sarr y Nicolas Jackson, y comenzarán su participación mundialista enfrentando a Francia el 16 de junio.
Un ensayo que dejó señales
Más allá del resultado, el amistoso confirmó que ambos equipos llegan con argumentos para competir en el Mundial. Estados Unidos mostró variantes ofensivas y capacidad de reacción, mientras que Senegal volvió a demostrar el potencial de una generación que aspira a realizar la mejor actuación de una selección africana en la historia de los Mundiales.
El 3-2 final fue mucho más que un simple amistoso: fue una verdadera muestra de lo que puede ofrecer el Mundial 2026 cuando la pelota empiece a rodar oficialmente.