La segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Bélgica dejó una gran preocupación para Alpine. Pierre Gasly protagonizó un fuerte accidente en el circuito de Spa-Francorchamps cuando restaban apenas 15 minutos para el cierre de la FP2, impactando contra las protecciones y provocando la interrupción de la actividad con bandera roja.
El piloto francés perdió el control de su monoplaza en uno de los sectores más veloces del trazado belga y terminó contra las barreras, dejando su Alpine con importantes daños en la parte delantera y lateral. Afortunadamente, Gasly salió por sus propios medios y sin consecuencias físicas, aunque el equipo deberá trabajar contrarreloj para reparar el auto de cara a la clasificación.
El incidente obligó a los comisarios a detener momentáneamente la sesión para retirar el vehículo y limpiar la pista, mientras los mecánicos de Alpine observaban con preocupación el estado del A526.
Antes del accidente, Gasly no había logrado encontrar un buen ritmo y finalizó en la 18ª posición de la clasificación de la práctica libre, lejos de los tiempos de punta. El choque complicó aún más una jornada que ya había sido difícil para la escudería francesa.
Ahora, Alpine evaluará el alcance de los daños para determinar si será necesario reemplazar componentes del monoplaza antes de la clasificación. En caso de superar el límite permitido de elementos mecánicos, el francés podría afrontar penalizaciones durante el fin de semana.
El accidente también representa un nuevo desafío para el equipo, que busca sumar puntos importantes en una temporada marcada por las dificultades para mantenerse competitivo frente a las escuderías de mitad de parrilla.
Con la clasificación a la vuelta de la esquina, todas las miradas estarán puestas en el trabajo de los mecánicos de Alpine, que tendrán pocas horas para dejar el auto de Gasly en condiciones y permitirle afrontar el resto del Gran Premio de Bélgica con normalidad.