La explicación del árbitro sobre la polémica de Boca-Lanús: por qué Flores no fue expulsado
La polémica fue una de las grandes protagonistas del triunfo de Boca ante Lanús. El Xeneize se impuso 1-0 en La Bombonera con un gol agónico de Tomás Belmonte, pero la atención también quedó puesta en una fuerte infracción de Leonel Flores sobre Sasha Marcich que generó un reclamo inmediato del conjunto visitante.
La acción ocurrió a los 11 minutos del primer tiempo. Flores llegó tarde a una disputa y terminó impactando con los tapones sobre la zona de la tibia de Marcich. Pablo Dóvalo sancionó la infracción con tarjeta amarilla, mientras que desde Lanús reclamaron de manera insistente una expulsión.
Qué dijo el VAR sobre la jugada
Después del partido, desde el cuerpo arbitral explicaron el motivo por el que consideraron que la acción no debía derivar en una tarjeta roja.
Germán Delfino, responsable del VAR, señaló que la jugada fue revisada desde la cabina y que el análisis determinó que no existían elementos suficientes para recomendarle a Dóvalo modificar su decisión.
“Es una jugada gris. El impacto es alto pero la intensidad es media/baja. Hay que entender los contextos”, fue la explicación atribuida al cuerpo arbitral.
Delfino también explicó que Flores llegó a la disputa de costado, con ambos jugadores con las piernas en el aire, y que el contacto se produjo con el taco del botín. Según el análisis del VAR, no se trató de un impacto pleno y la fuerza fue considerada media.
Otro elemento que tuvieron en cuenta fue la reacción posterior de Marcich. Desde la cabina señalaron que el futbolista de Lanús se levantó rápidamente y no necesitó atención médica prolongada, un aspecto que también influyó en la evaluación de la intensidad del contacto.
La fuerte reacción de Lanús
La explicación arbitral no calmó el enojo del equipo visitante. Mauricio Pellegrino, entrenador de Lanús, fue contundente al considerar que la acción merecía una sanción mayor.
“Es una jugada clarísima”, sostuvo el técnico después de la derrota. Pellegrino cuestionó que, teniendo VAR, asistentes y distintas cámaras disponibles, Dóvalo no haya sido llamado para revisar nuevamente la acción.
También hubo críticas por parte de Carlos Izquierdoz. El capitán de Lanús consideró que al árbitro le faltó personalidad para expulsar a Flores en una jugada que, desde su perspectiva, podía cambiar completamente el desarrollo del partido.
Nicolás Russo, presidente del Granate, también manifestó su disconformidad y apuntó contra Germán Delfino, al expresar públicamente su preferencia de que el árbitro del VAR no vuelva a dirigir a Lanús.
Una polémica que quedó abierta
La decisión de mantener la tarjeta amarilla generó posiciones enfrentadas. Mientras Lanús entiende que la entrada de Flores reunía los elementos necesarios para una expulsión, desde el cuerpo arbitral interpretaron que el contacto no tuvo la intensidad suficiente para considerarlo una acción de roja directa.
La polémica se produjo en un partido que terminó siendo favorable a Boca, que consiguió el triunfo en el cierre gracias al gol de Belmonte. Para Lanús, en cambio, la decisión arbitral se convirtió en uno de los principales motivos de bronca tras una derrota que llegó en la última jugada.
El debate quedó instalado: ¿era suficiente la tarjeta amarilla o el VAR debía intervenir para que Dóvalo revisara la jugada? La explicación oficial fue clara en un punto: para el equipo arbitral, la acción fue considerada una jugada gris y no alcanzó el umbral necesario para una expulsión.
