Lamolina explicó por qué anuló el penal y negó haber usado el celular como VAR
El árbitro Nicolás Lamolina rompió el silencio luego de la polémica registrada en el partido entre All Boys y Godoy Cruz por la Primera Nacional. Sostuvo que evitó observar la imagen que intentaron mostrarle desde un teléfono celular y aseguró que modificó su decisión por la intervención de su asistente, Agustín Méndez.
Nicolás Lamolina dio su versión sobre una de las jugadas que generó mayor repercusión en la fecha 33 de la Primera Nacional. El árbitro explicó por qué decidió dejar sin efecto el penal que inicialmente había sancionado a favor de Godoy Cruz frente a All Boys y negó de manera terminante que la imagen mostrada desde un teléfono celular haya influido en la modificación del fallo.
El encuentro terminó 0 a 0 en el estadio Islas Malvinas de Floresta, aunque el resultado quedó en segundo plano después de una extensa interrupción provocada por la controvertida acción registrada sobre el final del partido.
Lamolina había sancionado penal para Godoy Cruz luego de una infracción de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez. Además, expulsó al defensor de All Boys al interpretar que la falta había ocurrido sobre la línea del área.
Sin embargo, segundos después comenzó una secuencia que terminó modificando la decisión inicial.
La intervención del asistente que cambió la decisión
De acuerdo con la explicación brindada posteriormente por Lamolina, su asistente Agustín Méndez le manifestó dudas respecto del lugar exacto donde se había producido la infracción.
El juez principal entendió inicialmente que el contacto había ocurrido sobre la línea y, por lo tanto, correspondía sancionar penal.
Méndez, en cambio, tenía una perspectiva diferente de la acción y consideraba que la infracción se había producido afuera del área.
Lamolina sostuvo que el asistente estaba ubicado en una posición más favorable para determinar si la falta había ocurrido dentro o fuera.
A partir de esa conversación, finalmente decidió dejar sin efecto el penal y reanudar el encuentro con un tiro libre para Godoy Cruz.
El ingreso con un teléfono celular en plena discusión
En medio del reclamo por la sanción inicial, integrantes vinculados a All Boys ingresaron al campo de juego.
Uno de ellos fue el propio Zafarana, quien se acercó con un teléfono celular donde podía observarse una imagen de la jugada.
La escena generó inmediatamente polémica debido a que la Primera Nacional no cuenta con sistema VAR y cualquier utilización de una imagen externa para revisar una decisión arbitral hubiera significado una situación irregular.
Lamolina aseguró que fue consciente de ese escenario desde el primer momento.
“Hice un esfuerzo muy grande para que no me muestren la imagen”, afirmó.
El árbitro explicó que buscó deliberadamente evitar cualquier contacto visual con la pantalla porque entendía que observarla podía instalar la sospecha de que posteriormente había modificado su decisión a partir de esa prueba externa.
Lamolina: “Yo busqué absolutamente todo el tiempo mirar para otro lado”
El juez insistió en que nunca utilizó el teléfono para revisar la jugada.
“Yo busqué absolutamente todo el tiempo mirar para otro lado, porque sabía que esa situación era compleja y que había que resolverla”, manifestó.
Según su relato, su intención era exclusivamente dialogar con Agustín Méndez para determinar dónde se había producido la infracción.
Lamolina señaló que él se encontraba detrás de los futbolistas al momento de la acción, mientras que su asistente tenía una ubicación más favorable para resolver específicamente si el contacto se había producido adentro o afuera del área.
Por ese motivo, terminó respaldando la interpretación de Méndez y cambió la sanción de penal por un tiro libre.
“En mi vida pensé que alguien iba a entrar con un teléfono”
La situación sorprendió al propio árbitro, quien reconoció que nunca había imaginado atravesar una escena de esas características durante un partido oficial.
“En mi vida pensé que alguien iba a entrar con un teléfono a tratar de persuadir una situación”, expresó.
El problema, de acuerdo con su explicación, no terminó con el primer teléfono.
Lamolina señaló que posteriormente otra persona también intentó acercarle un dispositivo para mostrarle una imagen de la acción.
Los involucrados fueron identificados y el episodio será incluido en el informe destinado al Tribunal de Disciplina.
Expulsiones y una extensa interrupción del partido
La discusión provocó una prolongada demora antes de que pudiera reanudarse el encuentro.
En medio de los reclamos también fue expulsado Fabián Nardozza, entrenador de All Boys, mientras Lamolina informó que adoptó medidas disciplinarias contra integrantes del banco de suplentes local.
La secuencia comenzó cuando Zafarana cometió la infracción sobre Rodríguez y Lamolina entendió inicialmente que se trataba de un penal.
La posterior intervención de Méndez llevó a revisar únicamente la apreciación arbitral entre los integrantes de la terna.
Finalmente se mantuvo la expulsión del defensor, pero la reanudación se produjo mediante un tiro libre desde afuera del área.
El árbitro negó que haya existido un “celuVAR”
El episodio fue rápidamente denominado “celuVAR” debido a las imágenes en las que podía observarse a personas acercándose al árbitro con un teléfono.
Lamolina rechazó esa interpretación.
Su argumento central fue que la decisión final se produjo a partir del diálogo con su asistente y no por la visualización de la repetición.
El árbitro consideró especialmente importante aclarar ese punto porque, según explicó, utilizar una imagen externa para modificar una sanción hubiera constituido una situación de extrema gravedad.
También señaló que realizó movimientos deliberados para evitar mirar el dispositivo precisamente para impedir que posteriormente pudiera interpretarse que había recibido asistencia tecnológica no autorizada.
El respaldo de Federico Beligoy
La Dirección Nacional de Arbitraje también tomó posición después de la repercusión que generó el episodio.
Federico Beligoy respaldó la actuación de Lamolina y explicó que el árbitro había sancionado inicialmente el penal de manera equivocada, pero posteriormente corrigió su decisión a partir de la intervención de su asistente.
La postura arbitral rechazó las versiones que indicaban que el fallo había sido modificado mediante el uso del teléfono celular o a partir de información externa.
De esta manera, tanto Lamolina como la conducción arbitral coincidieron en un punto central: la modificación de la sanción estuvo vinculada exclusivamente con la comunicación entre el árbitro principal y Agustín Méndez.
Una acción que desplazó el resultado a un segundo plano
All Boys y Godoy Cruz terminaron empatando sin goles por la fecha 33 de la Zona A de la Primera Nacional.
Sin embargo, la jugada registrada sobre el cierre se convirtió en el principal tema de discusión posterior.
Godoy Cruz ya había tenido un penal durante el primer tiempo, cuando Lamolina sancionó una supuesta infracción de Emiliano Purita. Martín Pino ejecutó el remate, pero la pelota terminó impactando en el travesaño.
La segunda situación ocurrió a los 42 minutos del complemento y derivó en el ingreso de personas al campo de juego, los teléfonos celulares, las expulsiones, una extensa demora y finalmente la modificación de la sanción.
Lamolina defendió su actuación y sostuvo que su prioridad durante toda la secuencia fue evitar cualquier contacto con las imágenes externas.
“Lo que pasó fue un momento triste para nuestro fútbol”, concluyó el árbitro.
