Modric pone a latir al Milan: entró en el segundo tiempo y fue clave para la victoria ante Torino
El croata, a pocas semanas de cumplir 41 años, ingresó en el complemento y participó en las dos jugadas que terminaron en los goles del triunfo 2-1 del Rossonero. El equipo de Rúben Amorim comenzó la Serie A con tres puntos.
Luka Modric volvió a demostrar que la edad no es un impedimento para seguir siendo determinante. A pocos días de cumplir 41 años, el mediocampista croata ingresó en el segundo tiempo y resultó decisivo para que el Milan venciera 2-1 al Torino, en el debut de ambos equipos en la Serie A 2026/27.
El encuentro se encaminaba hacia un empate sin goles hasta que Rúben Amorim decidió mover el banco. Modric ingresó a los 56 minutos y el Milan cambió inmediatamente su dinámica ofensiva. Apenas ocho minutos después llegó el primer gol y, tres minutos más tarde, el segundo.
El ingreso que cambió todo
Hasta la entrada del croata, el Milan había tenido el control de la pelota, pero no conseguía traducir su dominio en situaciones claras de gol.
Amorim apostó por Modric y Adrien Rabiot para darle mayor jerarquía y claridad al mediocampo. La decisión tuvo efecto inmediato.
A los 64 minutos, Alphadjo Cissé abrió el marcador tras una asistencia de Rabiot, quien recibió una gran acción previa de Yunus Musah. El delantero definió con precisión para poner el 1-0.
Tres minutos después llegó el segundo. Esta vez apareció Modric: el croata encontró a Samuel Chukwueze por la derecha y el extremo envió un centro preciso que Rabiot convirtió en el 2-0.
De esta manera, el histórico mediocampista participó directamente en la construcción de las dos conquistas que terminaron dándole los tres puntos al conjunto de Milán.
Una actuación que vuelve a desafiar al tiempo
Modric llegó al Milan después de una extraordinaria carrera en el Real Madrid y, pese a encontrarse en la etapa final de su trayectoria, continúa demostrando que puede ser un futbolista diferencial.
Su ingreso ante Torino fue una muestra de lo que puede aportarle al equipo de Amorim: experiencia, precisión en los pases y capacidad para acelerar el juego cuando el partido lo necesita.
El croata no necesitó demasiados minutos para dejar su sello en el debut oficial del nuevo entrenador portugués.
Torino reaccionó, pero no alcanzó
Con el 2-0, el Milan pareció tener controlado el partido. Sin embargo, Torino no bajó los brazos y tuvo varias oportunidades para descontar.
Alieu Nije estrelló un remate contra el palo y Zakaria Aboukhlal tuvo una ocasión inmejorable que terminó desperdiciando. El conjunto local finalmente encontró el descuento en el tiempo agregado.
A los 93 minutos, Ché Adams marcó un golazo tras un centro de Gvidas Gineitis y puso el 1-2 que le dio suspenso a los últimos instantes.
El Milan resistió y terminó llevándose los tres puntos de Turín.
Debut ganador para Rúben Amorim
La victoria también significó un comienzo positivo para Rúben Amorim, quien inició oficialmente su ciclo como entrenador del Milan.
El portugués apostó por un equipo que dominó la posesión durante buena parte del encuentro y encontró soluciones desde el banco cuando el partido se complicaba.
La aparición de Modric fue una de las claves de la jornada.
El Milan comienza con una certeza
El triunfo ante Torino deja al Rossonero con tres puntos y buenas sensaciones para comenzar una temporada en la que buscará recuperar protagonismo en Italia y volver a instalarse entre los grandes de Europa.
Y en ese camino, Amorim ya comprobó algo que seguramente tendrá muy presente durante la temporada: cuando el partido necesita una dosis de jerarquía, Luka Modric todavía tiene mucho para ofrecer.
A dos semanas de cumplir 41 años, el croata volvió a poner su experiencia al servicio del equipo. Entró en el complemento y el Milan pasó de un partido cerrado a una victoria 2-1.
El tiempo pasa. Modric, no.
