Olav Kooij conquistó la quinta etapa del Tour de Francia en una jornada caótica antes del Tourmalet
El neerlandés Olav Kooij se quedó con la quinta etapa del Tour de Francia 2026 al imponerse en el sprint disputado en la ciudad de Pau, en una jornada que estuvo marcada por una caída masiva en los kilómetros finales y que dejó fuera de la pelea a varios de los principales velocistas del pelotón.
El ciclista de 24 años mostró toda su potencia en la definición para superar al alemán Max Kanter, quien finalizó en la segunda posición, mientras que el belga Tim Merlier completó el podio de la etapa.
La llegada estuvo condicionada por un accidente colectivo que provocó desorden en el grupo principal y retrasó a varios especialistas en los embalajes, permitiendo que Kooij encontrara el espacio ideal para lanzar su sprint y celebrar su primera victoria en el Tour de Francia.
Un premio a la confianza de su equipo
El triunfo tuvo un significado especial para el corredor neerlandés. Su presencia en la Grande Boucle estuvo en duda hasta último momento, pero la dirección deportiva del equipo Decathlon CMA GGM decidió incluirlo en la nómina definitiva, una apuesta que quedó plenamente justificada con este éxito en las rutas francesas.
Además, la victoria significó el regreso al triunfo para la escuadra francesa en el Tour de Francia después de tres años. La última celebración del equipo había sido en 2023, cuando el austríaco Felix Gall se impuso en la exigente llegada a Courchevel.
Una de las grandes promesas del sprint
Kooij llegó a esta edición del Tour como una de las principales cartas para disputar las llegadas masivas y pelear por el maillot verde de la clasificación por puntos. Tras destacarse en temporadas anteriores y acumular 51 victorias como profesional durante su etapa en Visma, el neerlandés confirmó que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
Se vienen los Pirineos
Luego de una etapa favorable para los velocistas, el Tour de Francia cambia completamente de escenario. El pelotón afrontará ahora las primeras grandes dificultades montañosas con el ingreso a los Pirineos y el histórico ascenso al Col du Tourmalet, donde los candidatos al título comenzarán a medir fuerzas en la lucha por la clasificación general.
La montaña promete modificar el desarrollo de la carrera y marcar un antes y un después en la pelea por el maillot amarillo, en una edición que comienza a entrar en su tramo más exigente.
