Olise se roba todas las miradas: Francia cerró su preparación para el Mundial con una contundente victoria
A pocos días del inicio del Mundial 2026, la selección de Francia dejó una imagen positiva al derrotar por 3-1 a Irlanda del Norte en su último amistoso preparatorio. La gran figura de la noche fue Michael Olise, autor de los tres goles del conjunto dirigido por Didier Deschamps.
El encuentro se disputó en el estadio Decathlon Arena–Stade Pierre-Mauroy, donde los franceses se despidieron de su público antes de viajar a la Copa del Mundo con la ilusión de conquistar una nueva estrella.
A pesar de la presencia de Kylian Mbappé, quien generó varias ocasiones y tuvo un gol anulado por posición adelantada, el protagonismo absoluto fue para Olise. El atacante abrió el marcador a los 42 minutos del primer tiempo tras aprovechar un rebote dentro del área y, apenas comenzado el complemento, amplió la ventaja con una volea de zurda luego de una mala salida defensiva rival.
La visita logró descontar a través de Patrick Kelly a los 63 minutos, pero Francia no perdió el control del partido. A los 75′, nuevamente Olise apareció para sentenciar la historia con una notable definición desde el borde del área, completando así un hat-trick que lo posiciona como una de las grandes cartas ofensivas de los galos para la cita mundialista.
El rendimiento del jugador del FC Bayern Munich llega en un momento ideal para Deschamps, que parece haber encontrado una pieza clave para acompañar a Mbappé, Ousmane Dembélé y Désiré Doué en el frente de ataque.
Países Bajos también ganó, pero dejó interrogantes
En otro de los amistosos internacionales de la jornada, Países Bajos derrotó 2-1 a Uzbekistán gracias a un doblete de Cody Gakpo. Sin embargo, el rendimiento colectivo del equipo neerlandés no terminó de convencer y dejó algunas dudas de cara a su debut en el Mundial.
Mientras el reloj avanza hacia el comienzo de la Copa del Mundo, Francia parece haber encontrado en Olise a un futbolista capaz de marcar diferencias. Su actuación estelar frente a Irlanda del Norte no solo le permitió despedirse con una victoria, sino también enviar un claro mensaje a sus futuros rivales: los galos llegan al Mundial con una nueva figura dispuesta a brillar en el máximo escenario del fútbol.
