Rosario Central gritó campeón ante Estudiantes en una final caliente que terminó a las piñas en Santiago del Estero
Rosario Central gritó campeón ante Estudiantes en una final caliente que terminó a las piñas en Santiago del Estero
El Canalla se impuso 3-1 en el estadio Madre de Ciudades y conquistó la Supercopa Internacional. Alexis Castro puso en ventaja al Pincha, pero Ángel Di María, con un doblete, dio vuelta la historia y Julián Fernández sentenció el partido. Después del tercer gol se desató un escándalo entre los futbolistas y Juan Sebastián Verón ingresó al campo para reclamarle al árbitro Darío Herrera.
Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional 2026 después de vencer 3-1 a Estudiantes de La Plata en una final que tuvo todos los condimentos: goles, polémicas arbitrales, tensión entre los protagonistas y un cierre con enfrentamientos físicos que se trasladaron incluso hacia la zona de vestuarios.
El encuentro se disputó este sábado en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, escenario elegido para definir el título entre el ganador de la Tabla Anual 2025, Rosario Central, y el campeón del Trofeo de Campeones 2025, Estudiantes.
Estudiantes pegó primero
El equipo dirigido por Alexander Medina tuvo un comienzo soñado. Apenas transcurridos unos segundos, Alexis Castro aprovechó una rápida salida del conjunto platense y puso el 1-0 antes del primer minuto de juego. (0221)
Central sintió el golpe, pero encontró rápidamente a su principal figura. A los 22 minutos, Ángel Di María ejecutó de manera brillante un tiro libre y colocó la pelota en el ángulo para establecer el empate.
El campeón del mundo volvería a ser determinante antes del descanso. En el tiempo añadido del primer período, Di María convirtió de penal y puso al Canalla 2-1 arriba.
Di María, otra vez decisivo
Con la ventaja, Rosario Central intentó controlar el desarrollo durante el segundo tiempo mientras Estudiantes buscaba el empate.
El partido llegó a los minutos finales con el resultado abierto, pero en la última jugada apareció Julián Fernández. El futbolista de Central aprovechó que Estudiantes había adelantado todas sus líneas en busca de la igualdad y remató desde media distancia para marcar el 3-1 definitivo.
El gol desató los festejos del conjunto rosarino, pero también fue el inicio de una situación que terminó opacando el cierre deportivo de la final.
Del festejo al escándalo
Después del tercer gol comenzaron los cruces entre jugadores de ambos equipos. Hubo empujones, insultos, corridas y golpes, mientras los futbolistas se desplazaban hacia la zona de los vestuarios. El árbitro Darío Herrera intentó intervenir para separar a los protagonistas, pero la situación se desbordó.
En medio de la tensión, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, ingresó al campo de juego y tuvo un fuerte intercambio con Herrera. La situación terminó convirtiéndose en uno de los principales focos de atención de una final marcada durante toda la tarde por las discusiones en torno al arbitraje.
Una final que ya llegaba cargada de tensión
El enfrentamiento entre ambos equipos tenía antecedentes recientes. En noviembre de 2025, cuando Rosario Central había sido reconocido como campeón de la Liga Profesional por terminar primero en la Tabla Anual, los futbolistas de Estudiantes realizaron un pasillo de espaldas antes de un partido entre ambos.
Ese episodio volvió a aparecer en la previa de esta final y alimentó la tensión entre los dos planteles. Ignacio Ovando, defensor de Central, había señalado antes del encuentro que el gesto del Pincha había sido tomado como una falta de respeto por el plantel rosarino.
Rosario Central suma otro título
Con el triunfo, Rosario Central se quedó con la Supercopa Internacional 2026, mientras que Ángel Di María fue una de las figuras determinantes de la consagración gracias a sus dos goles.
El título llegó después de una final que comenzó con el golpe tempranero de Estudiantes, tuvo la remontada encabezada por Di María y terminó con el gol de Julián Fernández y un escándalo que dejó al partido más allá de lo estrictamente futbolístico.
