World Rugby modifica el reglamento y sancionará dos tipos de tackles peligrosos
El rugby internacional tendrá modificaciones en la aplicación de su reglamento después de que World Rugby aprobara medidas para sancionar dos técnicas de tackle consideradas peligrosas para la integridad física de los jugadores. La decisión alcanza al denominado hip drop tackle y al knee drop tackle, dos acciones que fueron analizadas por especialistas debido a su relación con diferentes tipos de lesiones.
El organismo que regula el rugby mundial confirmó que la prohibición expresa del hip drop tackle entrará en vigencia el próximo 1 de noviembre de 2026, mientras que las directrices sobre los tackles realizados con una rodilla apoyada en el suelo comenzaron a aplicarse el 5 de octubre.
Las modificaciones responden a un proceso de revisión reglamentaria destinado a mejorar la seguridad de los protagonistas, tanto de quienes ejecutan los tackles como de los jugadores que reciben el contacto.
Qué es el hip drop tackle y por qué será sancionado
Una de las principales modificaciones consiste en incorporar expresamente el hip drop tackle a la Ley 9.13 del reglamento, que establece las infracciones correspondientes a los tackles peligrosos.
Esta técnica se produce cuando un defensor sujeta al jugador que lleva la pelota desde un costado o por detrás, gira alrededor de su cuerpo o utiliza su propio peso para derribarlo, dejando caer la cadera sobre las piernas o extremidades inferiores del rival.
El movimiento puede provocar una presión importante sobre las articulaciones y generar lesiones en las rodillas, los tobillos y otras zonas de las piernas.
A partir del 1 de noviembre, esta acción será sancionada como mínimo con un penal, sin perjuicio de otras medidas disciplinarias que puedan corresponder según la gravedad de la infracción.
World Rugby determinó que, aunque se trata de una técnica poco frecuente, presenta riesgos suficientes para justificar su incorporación explícita al apartado de juego peligroso.
La medida también tiene antecedentes en otras modalidades deportivas, como el rugby league, donde este tipo de tackle ya había sido prohibido.
Los tackles con una rodilla en el suelo también estarán bajo control
La segunda medida está relacionada con el denominado knee drop tackle, una acción en la que el defensor baja una o ambas rodillas al suelo antes de intentar detener al jugador que transporta la pelota.
A diferencia del hip drop tackle, esta situación ya estaba contemplada dentro de las disposiciones reglamentarias.
La Ley 13.3c establece que un jugador que se encuentra en el suelo y no tiene la pelota está fuera de juego y no puede tacklear ni intentar tacklear a un adversario.
La nueva directriz busca reforzar la aplicación de esa norma y establecer criterios más uniformes para los árbitros.
World Rugby advirtió que esta técnica puede generar situaciones peligrosas porque la cabeza del defensor queda a una altura cercana a las rodillas del atacante, mientras que el jugador que avanza puede encontrarse con un rival apoyado sobre el terreno.
Sin embargo, el organismo aclaró que no todo contacto en el que un defensor termine con una rodilla en el suelo constituye automáticamente una infracción. Si el contacto con el suelo se produce simultáneamente con un tackle ejecutado de manera segura, la acción no necesariamente será considerada juego peligroso.
Una lesión de un jugador sudafricano, entre los antecedentes
La preocupación por estas técnicas también estuvo relacionada con lesiones registradas en competencias internacionales.
Uno de los casos mencionados fue el de Elrigh Louw, jugador de los Springboks, quien sufrió una lesión en los ligamentos cruzados de una rodilla como consecuencia de una acción de este tipo.
El futbolista de rugby sudafricano permaneció diez meses alejado de las canchas durante su recuperación.
El episodio fue considerado entre los antecedentes que impulsaron el análisis de los riesgos asociados a determinados movimientos defensivos.
Las federaciones también trasladaron sus inquietudes al organismo internacional, lo que contribuyó a que se profundizara la revisión de estas acciones.
Qué dijeron las autoridades de World Rugby
El presidente de World Rugby, Brett Robinson, explicó que las modificaciones surgieron después de evaluar los planteos de distintas uniones y los resultados de los estudios realizados.
“Estos cambios muestran el compromiso global con el bienestar de los jugadores de rugby en acción”, sostuvo el dirigente.
Robinson señaló que las investigaciones permitieron establecer que el hip drop tackle “podía causar lesiones importantes en las piernas”, mientras que los tackles con una rodilla apoyada en el terreno “iban en aumento”.
Por su parte, Rob Kearney, exintegrante de la selección de Irlanda y representante de los jugadores internacionales en la junta ejecutiva de World Rugby, respaldó las modificaciones.
El exjugador reconoció que la adaptación a las nuevas disposiciones puede representar dificultades iniciales para los protagonistas, entrenadores y árbitros.
“Se ha tomado esta decisión para proteger a los jugadores de posibles lesiones graves. Y eso es lo correcto”, manifestó.
Los estudios que impulsaron los cambios reglamentarios
La decisión se relaciona con la reunión Shape of the Game, desarrollada en febrero, donde se abordaron diferentes cuestiones vinculadas con la seguridad y la evolución del reglamento.
A partir de ese encuentro se conformó un grupo especializado en el análisis de la altura de los tackles y las situaciones que pueden representar mayores riesgos durante el contacto físico.
Entre los participantes de ese trabajo estuvieron Felix Jones, Tappe Henning y Richie Gray.
El grupo también evaluó experiencias desarrolladas durante el Mundial Sub 20, donde se realizaron pruebas para limitar la altura de los tackles por debajo del esternón.
Además, las investigaciones incluyeron análisis de situaciones de juego en rugby de quince jugadores y rugby seven.
En junio de 2026, World Rugby también había aprobado una reducción de la altura permitida para los tackles en el rugby amateur, después de ensayos que comprendieron más de 150.000 ejecuciones.
Cómo impactarán las modificaciones en los jugadores y árbitros
Las nuevas disposiciones obligarán a prestar especial atención a la forma en que los defensores ejecutan los tackles, particularmente cuando utilizan el peso corporal para derribar a un adversario.
En el caso del hip drop tackle, la prohibición expresa permitirá identificar la acción dentro de las infracciones contempladas por la Ley 9.13.
Respecto del knee drop tackle, la prioridad estará puesta en reforzar los criterios de interpretación de una conducta que ya estaba alcanzada por el reglamento.
La aplicación de estas medidas también requerirá que entrenadores y jugadores tengan presentes las diferencias entre un tackle legal y una acción que pueda comprometer la seguridad del adversario.
De esta manera, el 1 de noviembre marcará la entrada en vigencia de la modificación específica sobre el hip drop tackle, mientras que las directrices referidas a los tackles con una rodilla en el suelo ya se encuentran vigentes desde el 5 de octubre.
Ambas decisiones forman parte del proceso de actualización de las reglas que World Rugby lleva adelante con el objetivo de reducir las lesiones asociadas al contacto físico durante los partidos.
